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Tanque de Ferrocemento

Los tanques de agua de ferrocemento se pueden utilizar para almacenar agua de lluvia procedente de los techos. Utilizan malla de alambre para reforzar las paredes. Esto significa que las paredes no necesitan ser tan gruesas, por lo que se usa menos cemento. Si la malla es barata, los tanques pueden resultar mucho más baratos que los tanques de fábrica.

Materiales necesarios

  1. Arena limpia
  2. Cemento
  3. Al menos dos llanas
  4. Malla de alambre galvanizada (tipo gallineros)
  5. Varas de madera resistentes, naturales o aserradas, de al menos 2 m de largo.
    Pueden usarse en su lugar barras de tetracero galvanizado.
  6. Alambre de cercar galvanizado
  7. Dos trozos cortos de caño, uno de ellos con grifo

Decidir el tamaño del tanque

Se recomienda no exceder de metro y medio de altura si no se cuenta con la ayuda de un experto, ya que en ese caso se requiere refuerzo adicional
Quitar la capa orgánica de tierra del sitio donde se construirá el tanque para que descanse en tierra firme.
Si se desea, se puede profundizar algo más en la excavación, para que el tanque acabe semienterrado, pero entonces hay que aislar de la lluvia el terreno circundante y rodear el tanque con arena para evitar que se empape y que una helada pueda comprimir y deformar el tanque.
Dejar el terreno nivelado pero con una leve depresión de tres o cinco cm en el lugar donde queramos colocar el caño de vaciado.

Enterrar las varas de madera o barras de tetracero dejando una distancia de 40 cm entre ellas siguiendo el contorno interno del círculo.
Hay que asegurarse de que estén bien firmes, ya que deben permanecer derechas cuando se estire la malla alrededor de ellas.

Poner dos capas de malla sobre el fondo del tanque ajustándola bien al suelo para darle la forma de la depresión de vaciado.
Doblar hacia arriba por lo menos 30 cm de malla entre las varas de forma que quede dentro de las paredes que se formarán entre las varas.
Unir entre sí los trozos de malla atándolos con alambre fino.
Una vez conseguida la forma retirar la malla completa de una sola pieza, (harán falta dos personas) marcando antes la posición con pintura o atando dos trapos en las estacas y en la malla para que al volver a colocarla lo hagamos en la misma posición.

 Hacer una mezcla con tres partes de arena, una de cemento y media o tres cuartos de agua.
La mezcla no debe estar muy aguada, por lo que el agua se debe agregar poco a poco, especialmente si la arena ya está húmeda.

Regar el suelo para que el cemento no se seque con excesiva rapidez. 
Extender una capa de tres cm por el fondo del tanque. Asegurarse de no nivelar la depresión que hemos dejado para el vaciado del tanque.
Si las varas son de madera, dejar tres cm alrededor de ellas para poder quitarlas posteriormente.
Aplanar la superficie del cemento pero dejarla áspera raspándola con un cepillo de alambre.
Se debe trabajar lo más rápidamente posible.

 
  Antes de que endurezca el cemento, volver a colocar la malla en la misma posición en la que se montó. Usar planchas de madera para pisar sobre ella y no dañar la primera capa de cemento.
Si el cemento empieza a secarse, salpicarlo con un poco de agua.
Extender una segunda capa de tres cm de cemento dejando la superficie áspera. 
De nuevo, asegurarse de no nivelar la depresión que hemos dejado para el vaciado del tanque.
De aquí en adelante la superficie de cemento fresco se debe mantener húmeda hasta que se haya terminado el tanque. Para ello se cubrirá con sacos de papel, trapos viejos o una buena capa de papel de periódicos.
 Preparar el refuerzo de las paredes arrollando malla alrededor de las varas, de modo que todo quede cubierto con al menos dos capas de malla.
Asegurarse de que las varas se mantengan derechas.
Al aplicar la segunda capa de malla, comprobar que los agujeros de la misma queden a distinto nivel.
Unir los trozos de malla atándolos con alambre fino.
A partir de ahora hará falta una escalera de tijera para entrar o salir del tanque. Colocar unas tablas bajo las patas para no dañar el cemento.

Colocar el caño de vaciado en la depresión que habilitamos para ello y el caño con grifo como a una cuarta de altura sobre el fondo. Para que se mantenga, clavar una estaca al terreno y atar el grifo a la estaca.
Reforzar la malla enrollando un alambre continuo alrededor de toda la estructura. La distancia entre cada vuelta será de quince cm, aunque conforme ascendamos la distancia entre cada vuelta puede ser algo mayor. En el borde superior del tanque dar una o dos vueltas adicionales.

 
Comenzar a cementar las paredes del tanque con la mezcla. Esto necesita por lo menos dos personas, una por dentro y otra por fuera del tanque. Deben trabajar juntos, presionando en el mismo punto para comprimir el cemento con la malla y formar una capa de un cm o cm y medio de grosor.
Si el trabajo debe hacerlo una sola persona, envolver el exterior del tanque con un rollo de tela o cartón ondulado, cualquier material rugoso vale. Venden rollos de cartón ondulado con una capa de papel solo por un lado, eso puede servir con las ondas de cartón hacia dentro. Si se usa cartón normal usar un trozo de alambre grueso para romper el papel por uno de los lados dejando las ondas que deseamos.
Sujetar la tela o el cartón con cuerdas, a unos cinco centímetros entre vuelta y vuelta. Harán falta varios cientos de metros de cuerda.
Tanto si se hace con sacos o con dos personas, dejar la superficie áspera y rugosa.
Se debe calcular el tiempo para terminar al atardecer, con el fin de que el cemento fragüe durante toda la noche sin secarse del todo.
 
 A la mañana siguiente, si se usaron estacas de madera para la armazón, retirarlas con cuidado, humedecer el cemento de los agujeros y de las ranuras y rellenarlas con cemento fresco.
Aplicar una nueva capa de un cm de cemento al fondo y a las paredes interiores. Esta capa ya será la definitiva y debe quedar lisa. Como siempre, mantener las superficies siempre húmedas con sacos o trapos viejos.
Hacer las paredes más gruesas en los lugares por los que pasan los caños.
Si se usaron telas o cartones para la parte exterior, retirarlos y aplicar otra capa de un cm de grosor, dejando la superficie lisa. Reforzar las salidas de los caños con ladrillos y cemento y construir una pileta bajo el grifo.

Aunque la obra ya está terminada, es conveniente que el cemento fragüe con lentitud, por eso es conveniente volver a cubrirlo todo con sacos viejos, cartones o plásticos para protegerlo del sol y regarlo todos los días durante dos semanas. Si hace mucho calor regar hasta dos veces.

Cubrir el tanque con un techo para impedir que caigan en él basuras e insectos. Se pueden usar planchas de zinc o un techo de concreto en forma de bóveda. La primera vez llenar el tanque lentamente con agua. 

Si con el tiempo aparecen grietas, se pueden reparar con el tanque vacío cincelando el cemento para separarlo de la malla y rellenando el agujero con cemento fresco. Mantener la reparación húmeda al menos por dos semanas.

 
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