EcoVida

El Agua

Agua del cielo
La zona en la que se encuentra la parcela dispone de un aprovisionamiento de agua bastante económico pero el cuidado de una huerta exige mucho consumo, sobre todo en los meses de verano. Ya que el régimen de lluvias en la zona es de unos 500 l/m² al año, y el tejado tiene una superficie de 200 m², esto acumulará 500X200=Cien mil litros de agua al año, suficiente para llenar varias piscinas. Es perfectamente factible, pues, construir una cisterna junto a la casa para el consumo humano y una alberca junto a la huerta para el riego en los meses de verano.
Existe un problema con respecto a la cadencia de lluvias, en invierno cae mucha más agua de la que se necesita o se puede almacenar, mientras que en verano, que más agua se necesita, es cuando menos llueve. Por tal motivo, salvo que se disponga de una cisterna gigantesca, siempre tendremos escasez de agua a mediados o últimos de verano, por tal motivo no hay que renunciar al abastecimiento que está contratado, pero al menos este sistema supondrá un importante ahorro, económico y ecológico.

Para evitar que en la cisterna entren el polvo y la tierra que se suelen acumular en los tejados, habrá una pequeña cisterna intermedia. Cuando empiece a llover, las primeras aguas lavarán el tejado cayendo a la cisterna intermedia. Una vez que ésta esté llena, un sistema de flotadores abrirá una válvula y las aguas que caigan a continuación irán directamente a la cisterna principal.

Esta se hará de cemento sobre un forjado de varillas de acero galvanizado que dé consistencia a la estructura. Tendrá una capacidad de diez o quince metros cúbicos permaneciendo medio enterrado en el terreno, pero sobresaliendo un metro. Una masa tan grande de agua actúa muy eficazmente como masa térmica, por lo que no sería probable que llegara a helarse en invierno, pero por si acaso la cisterna se situará en una zona soleada, el cemento estará tintado de negro para absorber más eficazmente la luz del sol y se la cubrirá por el norte con aislante térmico y una mampara de cristal por el sur para que el efecto invernadero la mantenga caliente aún en los meses de invierno.

Cuando caiga la lluvia el agua del tejado entrará fría, pero pronto adquirirá una temperatura bastante alta (Todo esto es teoría, y creo que no me equivoco en mis ideas, pero hasta que construya el sistema no sabré cuán caliente estará el agua en los distintos meses del año).

La cisterna tendrá un rebosadero que dirigirá el agua sobrante a la alberca de la huerta. Este alberca se construirá de una forma similar a la cisterna, con cemento sobre un armazón de forjado, pero se le dará una forma más o menos irregular con el fin de simular una pequeña laguna natural.
Esta laguna tendrá una profundidad de hasta un metro por el centro con escalones laterales de medio y en ella se plantarán plantas acuáticas como jacintos y lirios acuáticos.
También introduciré un par de tortugas y, quizás, alguna especie de peces. La capacidad de la laguna espero que sea de unos 20 o 30 m³, lo que daría una buena reserva para los meses de verano.

Con el fin de evitar que las aguas se congelen en invierno hay que aumentar su captación de calor en invierno. A tal fin se dispondrá la pared sur de la laguna tal como se muestra en el gráfico, con un muro de contención de rocas en la parte sur del estanque que acumule el calor durante el día y lo mantenga hasta la noche. Tanto la inclinación de la ladera del muro como su color negro, están pensados para que a mediodía de invierno los rayos de sol incidan de forma perpendicular, maximizando de este modo el calor que absorberá.
Esto será suficiente para evitar que la laguna llegue a congelarse en invierno.

Aguas residuales
Las aguas residuales de la casa irán a una fosa séptica donde se digerirán las grasas, jabones y desechos orgánicos. De la fosa séptica, normalmente, las aguas van a parar a un campo de absorción donde las aguas se filtran hasta las capas freáticas. Este método del campo de absorción plantea a la larga un grave problema ya que aunque depuradas en parte, de la fosa séptica siempre salen algunos lodos que al cabo de varios años se infiltran en el campo de absorción y lo hacen impermeable, con lo que periódicamente hay que cambiar el campo de absorción.
Para evitar esto, las aguas que salgan de la fosa séptica las haré pasar por un sistema de filtros dispuesto en línea que actuarán como una depuradora de aguas residuales.

La depuradora constará de dos recipientes de ferrocemento (construida por el mismo método que la cisterna) por los que discurrirán las aguas residuales por gravedad, cayendo de cada uno al siguiente.

El primero será una simple zanja de 50X50 y de dos metros de largo rellena de arena y cubierta con una tapa de cristal. El agua entrará por un extremo de la zanja y se filtrará a través de la arena dejando en ella las sustancias sólidas.
Al principio del recipiente hay una separación que impide que el agua escurra sobre la arena, asegurándonos así de que todo el recorrido lo realiza filtrándose a través de ella.
Para evitar congelaciones el recipiente estará aislado del terreno y cubierto con una tapa de cristal para que el efecto invernadero mantenga la tierra a una cierta temperatura. De hecho el agua ya sale caliente de la fosa séptica, calentada por los procesos de digestión que se producen en su interior. Al estar el filtro de arena también caliente se producirá un efecto de pasteurización que evitará que en la arena se reproduzcan las bacterias.
Este efecto de pasteurización será muy intenso en verano, tanto que el agua saldrá de este depósito bastante caliente y libre de gérmenes. En invierno, en cambio, no se conseguirán temperaturas tan altas, pero al menos evitaremos que el agua se congele.
Cada cierto tiempo el filtro de arena habrá que cambiarlo, cuando comprobemos que no filtra con la misma rapidez que habitualmente. Esto dependerá de la cantidad de gente que viva en la casa, pero calculo que una zanja de arena de estas dimensiones bastará para depurar las aguas residuales de una familia de cuatro personas durante al menos un año. La arena extraída de la zanja podrá echarse tranquilamente al huerto o, mejor, a la compostera del huerto, pues contendrá gran cantidad de nitrógeno que aumentará la fertilidad del terreno.

De la parte inferior de este primer filtro el agua chorrea sobre un recipiente similar, de unos 60 cm de profundidad pero de uno o dos metros de ancho y cinco de largo. El fondo tiene una ligera pendiente para evitar encharcamientos y está lleno de tierra vegetal y humus en el que se han plantado juncos y bambú, cuyas raíces ocupen la mayor parte del subsuelo. Las bacterias que crecen en los nódulos de las raíces tomarán parte de los minerales que el agua lleva en suspensión aportándolas a las plantas y eliminando así otra gran cantidad de elementos infecciosos.

El agua que haya pasado esos dos filtros irá ya casi perfectamente depurada, y podremos echarla directamente en la laguna, donde se realizará la última fase de la depuración.
En el fondo de la laguna habremos plantado juncos, nenúfares, jacintos y espadañas. Alimentadas por un agua muy rica en nutrientes, todas estas plantas crecerán de forma extraordinaria, absorbiendo y eliminando los pocos restos de bacterias que hayan conseguido llegar hasta ahí.

En muchas depuradoras de aguas se usan uno o dos de estos métodos de filtrado para producir agua potable, y se ha demostrado que es un sistema económico y muy eficaz. No obstante, para asegurar su potabilidad se le suelen añadir al agua bactericidas como el cloro y otros.
Yo no pretendo usar este agua para beber, así que no necesito echarle productos químicos innecesarios.
No obstante, ¿se podría usar para el riego?.
Si se tratara de regar un jardín no habría problema, pero teniendo en cuenta que queremos regar un huerto del que luego nos hemos de alimentar es preferible tratar el tema con cuidado.

Hay poblaciones que riegan los huertos directamente con aguas fecales, sin haber pasado antes por ninguna depuradora, y sólo tienen que tener el cuidado de no regar con ellas al menos en el último mes antes de la cosecha. En algunas ocasiones se dan casos de gastroenteritis e infecciones bucales, casi siempre por descuidos o por no respetar este mes de margen, pero este hecho es para mí lo suficientemente importante como para usar un sistema de depuración.

En grandes depuradoras destinadas a abastecer a ciudades se han probado por separado los tres sistemas de filtrado y se ha comprobado que el filtro de arena seguido de cualquiera de los otros dos es capaz de eliminar "casi" todas las bacterias patógenas y coliformes fecales que salgan de la fosa séptica.
Las tres depuradoras seguidas, añadidas al proceso de pasteurización que se producirá en el primero durante los meses de verano, son garantía bastante de que puedo regar el huerto con esas aguas sin peligro, por lo que en verano, la salida de agua depurada la dirigiré a la alberca, de donde la usaré cuando sea necesario para el riego.

Probablemente incluso en invierno se podría usar el agua con el mismo fin, pero resulta que entonces no hará falta, habrá menos necesidad de riego y más lluvias, por lo que este agua depurada podría verterla directamente a un campo de absorción para que se filtre hasta las capas freáticas.
Y como el agua está perfectamente depurada, el campo de absorción nunca llegará a enlodarse.

Una familia normal viene a consumir unos doscientos litros de agua al día. Si el agua usada la reutilizamos de esta forma podremos tener un interesante ahorro de agua en los meses de verano.

En cuanto al mantenimiento, tan solo cuando la arena del primer depósito se enlode (calculo que una vez al año) habrá que sustituirla incorporando la arena retirada al compost, ya que incluirá una gran cantidad de potasio y fósforo que beneficiará enormemente a la composición del abono.
También los lirios o jacintos deberán aclararse al menos una vez al mes, retirando aproximadamente la mitad de las plantas y echándolas al compost, lo que le aportará una gran cantidad de nitratos. Si más adelante llego a criar animales como gallinas y conejos, estos podrían alimentarse de esas plantas.
En cuanto al filtro de tierra y humus, se podrían plantar varios tipos de plantas, pero creo que me voy a decidir por algún tipo de bambú, espadaña y anea con el fin de usar después las cañas para tutorar las hortalizas, hacer vallas y, en combinación de la anea tejer cestas o algo así. Bueno, eso es una idea que tendré que decidir cuando llegue el momento.

Lo que tendré al final será una especie de arroyo artificial, alimentado por las aguas residuales de la casa y en la que crecerán varios tipos de plantas bastante agradables a la vista. En verano este arroyo desembocará mediante una pequeña cascada en la laguna, que también estará rodeada de bambú (una variedad de mayor tamaño que pueda usarse para la construcción) y espadaña y en ese pequeño hábitat natural incluiré algunos pequeños animales (erizos, ranas, tortugas, aún no sé si peces), y otros vendrán de forma natural. Espero que vengan pájaros y libélulas que mantengan la laguna libre de mosquitos, así como murciélagos que realicen la misma función por la noche.
Mientras en la laguna haya ranas, libélulas y lirios, significará que el ecosistema creado para depurar y almacenar el agua funciona correctamente.

Sinceramente, no creo que se le pueda sacar mejor partido al agua.

Para saber más Captación de Aguas de Lluvia
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Depuración Natural de Aguas Residuales (unifamiliar)
Depuración Extensiva (pequeñas poblaciones)
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