Gerard K. O'Neill, tras seis años de trabajo en el concepto de las Ciudades en el Espacio, fue requerido para dirigir un proyecto de investigación patrocinado por la NASA. En el verano de 1.975, en la Universidad de Stanford, se reunió un importante grupo de ingenieros, físicos, estudiantes y científicos de todas las ramas de la ciencia y tras diez semanas de trabajo dieron a la luz un informe en el que se explicaban todos los problemas que se encontrarían en el espacio y la manera de resolverlos.
Un equipo artístico realizó varios dibujos para ilustrar el informe y entre ellos se encuentran algunos de gran calidad artística mostrando vistas interiores y exteriores de varios modelos de ciudades espaciales.
Rememorando el trabajo de Arthur C.Clark, las ciudades recibieron el nombre de Islas en el Espacio y en su diseño se empleó una gran dosis de imaginación, asentada sobre una sólida base científica y técnica.
Isla Uno fue concebida como una esfera blindada en cuyo interior podrían vivir unas diez mil personas.
Isla Dos tendría la forma de una cápsula medicinal, es decir un cilindro con los extremos terminados en semiesferas, y según su tamaño podría alojar a unas cien mil personas o a varios millones.
Vista desde su interior, en un modelo similar diseñado por Eric Bruneton (ver más abajo), y desde la esquina inferior izquierda hasta la superior derecha, se distinguen cinco zonas. La primera y la quinta son dos hemisferios desde uno de los cuales entra la luz al hábitat. La segunda y cuarta son las dos zonas habitables, dos terrenos cilíndricos de 15 Km de ancho y 50 de largo, dando una superficie total entre las dos de 1.500 Km². Entre ambos terrenos hay un mar de 10 Km de ancho en el que el artista ha emplazado la isla de Manhatan, destacando en su centro el Central Park.
Isla Tres es una versión similar a Isla Dos pero mucho más larga. En vez de iluminarse desde los extremos de la cápsula, la superficie interior se divide en seis secciones alargadas iluminándose cada sección por un ventanal situado sobre él. No estando limitado por el problema de la iluminación, su longitud podría bastante mayor.
El informe Ames también analizó cual sería el
tamaño máximo posible de una ciudad espacial conociendo la
resistencia de los materiales empleados y teniendo en cuenta
sólo los conocimientos de aquella época. La increíble
respuesta fue que un cilindro similar a Isla Tres podía ser
construído en titanio con un diámetro de casi treinta kilómetros y una
longitud de cientos de kilómetros, dando una superficie mayor
que la de muchas provincias españolas.
Hoy en día, habiendo mejorado bastante la tecnología de materiales y conociendo nuevos elementos de construcción como los nanotubos de carbono, el tamaño podría ser muy superior.
¿Cuáles serán las posibilidades del futuro?.
Aquí tenéis una recreación animada de un hábitat espacial tipo Isla Dos diseñado por Eric Bruneton.
La zona cilíndrica entre las dos semiesferas de los extremos está dividida en tres zonas: dos de tierra y, en medio, un océano, dentro del cual se ha incluído la isla de Manhatan.
Son espectaculares los paisajes campestres que se difuminan en la distancia de un inexistente horizonte, pero también son impresionantes las imágenes de la ciudad de New York vistas desde la distancia.
Si disponéis de 88 megas de espacio en vuestro disco duro os recomiendo que os bajéis la película de alta calidad a vuestro equipo y la visualicéis en pantalla completa.
¡¡Es impresionante!!
Pulsad con el botón derecho del ratón en este enlace y del menú contextual que os aparece elegid Guardar Destino como...
Elegid un directorio en vuestro equipo donde guardarlo y después, con el explorador de archivos, ejecutadlo a pantalla completa.