Desde hace años se han realizado investigaciones para construir hornos solares en la superficie de la Tierra.
En ellos se concentra mediante espejos la luz del Sol en un solo punto donde se hace hervir el agua. Con el vapor resultante se mueve una turbina que produce electricidad.
La eficiencia de este sistema es baja en relación a la gran cantidad de terreno que hace falta pero las centrales termosolares han proliferado porque son bastante más limpias y ecológicas que otras fuentes energéticas.
En el espacio no haría falta este sistema de producción de energía, resulta mucho más rentable la conversión fotovoltaica, pero cuando se trata de conseguir calor, no electricidad, este es el mejor sistema.
La finalidad de instalar hornos solares en el espacio es usar su calor para fundir minerales y separarlos en sus componentes.