Convertir energía eléctrica en un rayo de microondas es perfectamente factible. Se ha investigado desde hace años la transmisión de energía mediante rayos de microondas, y hoy en día la eficiencia de esa conversión es superior al ochenta por ciento, es decir que de los 200 vatios producidos por un metro cuadrado de paneles solares, 160 se podrían enviar a la Tierra en un rayo compacto que atravesaría la atmósfera casi sin pérdidas aunque hubiese nubes e incluso estuviese lloviendo.
El rayo se ha pensado que tenga una frecuencia de 2,45 GHz con el fin de que las nubes e incluso la lluvia no obstaculicen su camino. La elección de los 2,45 GHz se debe también al hecho de que esa frecuencia es completamente inofensiva para los seres vivos.
| Esto merece más estudio, pero sí es cierto que los radares militares emiten microondas de mayor intensidad y hay aves que forman sus nidos a pocos metros de la antena sin que ni las aves ni las crías hayan padecido síntomas dañinos. |