Bien, ya tenemos más de cien, quizás
doscientas personas trabajando en el espacio. Unos pocos están
atendiendo la granja, otros se turnan en la Luna. Los
contingentes más importantes son los que trabajan en la
factoría metalúrgica y en la construcción de satélites de
energía. La verdad es que el trabajo que realizan es un trabajo
duro, ganan un sueldo bastante elevado y cuando terminan el
trabajo se encuentran en un ambiente bastante similar al que
disfrutarían en un edificio de apartamentos en la Tierra.
De cualquier forma no es un ambiente muy gratificante y las
personas que trabajen allí estarán deseando volver cuanto antes
a la Tierra.
Por muchas razones, los administradores de
la NASA no querrán que los turnos de permanencia en el
espacio sean demasiado cortos. Teniendo en cuenta que cuesta casi
más de un millón de dólares elevar una persona al espacio
(multiplicar el peso por 10.000 dólares), resulta mucho más
rentable que los trabajadores del espacio permanezcan años en
vez de meses en el espacio.
Para ello no hay más dos alternativas: Ofrecer sueldos
astronómicos (nunca mejor dicho) o hacer que la estancia en el
espacio sea lo más agradable posible, tanto que a los
trabajadores no les importe permanecer por largos períodos de
tiempo en el espacio.
Y para ello los trabajadores no podrán ir
solos, deberán ir con su familia, aunque por supuesto se
intentará seleccionar parejas donde ambos cónyuges puedan trabajar en la estación.
Y si han de pasar allí períodos de hasta cinco años, pues es
lógico que acaben naciendo niños, así que
habrá que poner guarderías y escuelas.
Y preparando el camino de regreso a la Tierra, y para que los
niños conozcan las maravillas de la Naturaleza, el habitáculo
que construyan debería tener parques y un zoo donde puedan
conocer a los animales.
Y el diseño debería incluir teatros donde se puedan representar
las grandes obras de la literatura.
Y habrá que poner tiendas de ropa y cines y pizzerías y
gimnasios.
Y una infraestructura como ésta, que cada vez resulta más
compleja, necesitará una organización, una especie de
ayuntamiento que administre los recursos de la estación.
Y...etc. etc. etc.
Y cuando hayamos diseñado una estación similar, habremos llegado a la siguiente fase del desarrollo espacial (y de momento la última de la que me voy a ocupar en esta página).