Fin de la Segunda Fase

Hasta este momento, todo el material enviado al espacio ha costado miles de millones de dólares, a razón de miles por kilogramo. (Con las lanzaderas espaciales el coste era entre 10.000 y 20.000 $ / Kg. Espero que con el desarrollo de nuevos transbordadores el coste se reduzca bastante aunque no creo que a menos de 5.000 $ / Kg).
Pues bien, una vez cumplida la segunda fase, el coste del material se vería muy reducido, quizás hasta menos de cien $ / Kg, y, en los casos en los que no haga falta transformación del material (suelos, material de relleno para protección antirradiaciones, etc.), el coste sería de unos pocos dólares.

A partir de ahora SI tiene sentido construir más satélites solares. De hecho, la factoría de satélites solares podría ampliarse con el fin de producir cinco o seis satélites al año. Los componentes que no se puedan fabricar en el espacio seguirán lanzándose desde la Tierra, pero la mayor parte del satélite, entre el 95 y el 98 %, consiste en paneles solares y vigas de soporte que pueden fabricarse en el espacio con material lunar.
La factura eléctrica de cada vez más millones de personas podría verse reducida, el abaratamiento de la energía permitirá llevarla a lugares del tercer mundo donde las grandes compañías eléctricas nunca la habían llevado hasta ahora y la industria mundial tendrá una nueva fuente de energía que permitirá reducir y olvidar a medio plazo las fuentes energéticas contaminantes que se han venido usando hasta ahora.