A estas alturas del proyecto, ya hay
bastante gente trabajando en el espacio.
En Alfa hay una dotación permanente de más de treinta personas
trabajando en la construcción de satélites solares.
En la Luna también hay un retén mínimo de cinco personas
manteniendo en funcionamiento el acelerador de masas. (Los quince que fueron a
montar la base han regresado, ya que de momento no se van a
realizar más trabajos allí).
En la factoría metalúrgica es donde más gente hay, unas
sesenta personas.
Para alimentar a estas cien personas hará falta un trasbordador al mes. Y si recordamos las cuentas que hicimos antes, un kilo
cuesta miles de dólares, tendremos un gasto fijo de dos o tres
millones de dólares al mes, sólo en alimentar a cien personas.
Se impone continuar cuanto antes con la siguiente fase del
proyecto.
La primera granja espacial tendrá forma de
cilindro de unos cien metros de diámetro girando a tres
revoluciones por minuto. La superficie interna se rellenará de
tierra lunar y se le añadirán los nutrientes que sean
necesarios para facilitar el crecimiento de los cultivos.
Con una superficie de tres hectáreas, podría generar alimentos más que suficientes para toda la población que en ese momento se encuentra en el espacio, pero sólo va a ser un prototipo. Más adelante se construirán granjas más grandes con capacidad para alimentar a mucha más gente.
Esta granja también nos resolverá un problema que hasta ahora no hemos
mencionado: Los excrementos diarios de cien personas suponen una enorme cantidad
de m....
Gracias a estas granjas los excrementos de los habitantes se mezclarán con el
terreno de la granja aumentando de forma natural la fertilidad de la Tierra. Por
razones de higiene el terreno agrícola se dividirá en cuatro parcelas sobre
las que se efectuará una rotación de cultivos, vertiendo los excrementos solo
en una de ellas que estará en barbecho. Al año siguiente este terreno tendrá
una enorme fertilidad y de ella se podrán extraer eficientes cosechas durante
tres años consecutivos, hasta que le vuelva a tocar la época de barbecho.
Los ingenieros agrónomos que se dediquen a la explotación agrícola buscarán la forma de sacar el mejor partido posible a todo el abono que nosotros producimos.