Por qué son necesarias
las Ciudades Espaciales
Desde que apareció la vida en la Tierra,
todas las formas de vida han sobrevivido porque estaban adaptadas
a las condiciones de la Tierra.
Si un ser vivo no cumplía con una serie de requisitos, moría
antes de llegar a reproducirse, de ahí que hoy en día todos los
seres vivos, para desarrollarse con normalidad necesitan estar
inmersos en un ambiente similar al que se puede encontrar en la
biosfera terrestre.
Como lo que más nos importa a nosotros es que las personas que
viajen al espacio estén cómodas, vamos a ignorar las
comodidades de las bacterias, los peces, los lagartos y las aves,
y vamos a examinar únicamente las condiciones que dictan las
comodidad de las personas.
El hombre, para estar en un ambiente cómodo, necesita las
siguientes condiciones medioambientales:
- Aceleración gravitatoria similar a la
existente en la Tierra: 9,81 m/s²
- Composición del aire de 78% de Nitrógeno, 21% de
Oxígeno y el resto de una
serie de gases determinados.
- Presión atmosférica similar a la
existente al nivel del mar.
- Temperatura ambiental de unos
veinticinco grados centígrados.
- Iluminación similar a la generada por
el sol.
- Ciclos regulares en la intensidad
lumínica que proporcionen períodos de descanso
nocturno.
- Agua y alimentos.
En las estaciones espaciales que se han
construido hasta ahora, se han conseguido varias de esas
condiciones, pero no todas, y precisamente la más necesaria, la
gravedad, nunca se ha reproducido en el espacio, por lo que
muchas actividades normales son muy incómodas de realizar en el
espacio.
Por poner algunos ejemplos:
- Todas las bebidas vienen envasadas en
bolsas de plástico y hay que beber chupando de una
válvula. Si alguna gota de líquido se escapase al aire,
quedaría flotando en medio de la estación hasta chocar
con nuestra ropa, con las paredes o, espero que no, con
algún mecanismo electrónico de la nave.
- También los alimentos sólidos
producen migas. En la Tierra éstas se limpian del mantel
y no pasa nada, pero en la ingravidez del espacio
quedarían flotando en el aire hasta que el sistema de
aspiradores de la nave las filtrase.
- La ropa, como es lógico, acaba
manchándose. Si estuviéramos en la Tierra lavaríamos
la ropa pero sin gravedad no se puede lavar, así que
cada astronauta lleva un traje para cada dos días, y
cuando se lo quita lo mete bajo la alfombra. (No es
broma, en la misión Skylab 4, que duró 84 días, cada
uno de los astronautas subió con casi cincuenta trajes
completos y, conforme los usaban los metían bajo un
panel del suelo de la cabina)
- También lavarse resulta ser una tarea
complicada, ya que no puedes usar agua suelta, sino
esponjas que ya vienen húmedas, enjabonadas y
empaquetadas desde la Tierra. También en cantidades
diarias y con el mismo destino bajo la alfombra.
- Y para secarte, unas toallas idem de
idem de lo idem.
- Eso sí, para afeitarse los que lo
necesiten disponemos de unas prácticas maquinillas
eléctricas. Se recomienda cerrar bien la puerta antes de
usarlas y pasar la aspiradora por toda la habitación al
terminar para eliminar los pelillos que pudiesen quedar
flotando en el aire.
- Cuando uno ya no puede aguantar más,
pues no puede y hay que ir a mear sea como sea, aunque
sea metiendo el aparato dentro de un tubo de aspiradora
que absorberá la orina, la hará pasar por una
centrifugadora para separar la orina del aire, la meterá
en una bolsa sellada y la guardará cuidadosamente hasta
el regreso a la superficie de la Tierra.
- Y si lo que tienes es una necesidad
mayor, pues quítatelo todo de la cintura para abajo,
date la vuelta hasta quedar tumbado boca abajo con el
aspirador de heces entre las piernas, átate unas correas
a la cintura, y si lo consigues tendrás otro lindo
trofeo para llevar debidamente empaquetado a la Tierra.
Pero no creais que todo son incomodidades
en el espacio, hay muchas cosas que no son incómodas,
simplemente peligrosas.
- La primera vez que vayais a comer o
beber algo en el espacio, tened cuidado. Para entender
por qué digo esto imaginad que estais colgados del techo
por los pies y que tenéis que beber un vaso de agua.
Conseguir que el agua entre en la boca ya será difícil,
pero lograr que ascienda desde la garganta hasta el
estómago... eso será una proeza.
- Nunca nos cansaremos de decirlo, haced
deporte, al menos dos o tres horas diarias para evitar la
descalcificación de los huesos, y una atonía muscular
que os impediría caminar durante semanas una vez
regreseis a la Tierra.
En esas condiciones quien quiera permaner
durante varios meses en el espacio es que le debe faltar un
tornillo (¿Dónde hay que firmar?).
Y el caso es que todas estas incomodidades
y peligros se pueden evitar de una forma sencilla, basta
sustituir la fuerza de gravedad con la fuerza cetrífuga.