
En la parte inferior del dibujo vemos la columna que ha de sustentar todo el peso de la torre. Se le ha dado forma de triángulo ya que las formas triangulares soportan mejor las tensiones de deformación que las rectangulares.
En el interior de esa columna hay varios cables que soportarán tensiones longitudinales y un armazón metálico similar a los de las torres que sujetan los cables de alta tensión.
Esta columna no se ha rellenado con hormigón ni ningún material parecido por lo que los hierros, soldaduras y remaches estarán expuestos y protegidos por el vacío del espacio. Las dimensiones de la columna son de dos metros y medio cada lado.
Los seis paneles en exágono forman una torre que recorre toda la longitud de la columna. Tal como vemos en el gráfico, hay un ascensor y dos cintas contínuas con peldaños que pueden usarse como escaleras.
Para desplazarse a lo largo de la torre, podemos usar el ascensor o, si no queremos esperar, agarrarnos a un travesaño de la escalera que nos lleve en la dirección deseada. Como la torre está girando alrededor de su centro, la fuerza centrífuga emulará la gravedad pero con distinta intensidad según la altura a la que estemos.
En el extremo de la torre, pesaremos algo menos que en la Tierra ya que ésta solo llega hasta la planta superior de los módulos habitacionales, a setenta y cinco metros del eje, y mirando hacia arriba veremos la torre con sus ciento cincuenta metros por encima de nuestra cabeza.
Volviendo a la columna de sustentación, en ella habrá un sistema de cables que sujetarán unos contrapesos de varias toneladas. Este contrapeso normalmente estará situado en el centro exacto de la torre, pero podrá desplazarse en uno u otro sentido cuando sea preciso.
¿Para qué?. Bueno, por las
características de la estación que estamos construyendo, es
necesario que el centro de gravedad de la torre sea totalmente
estable con desviaciones máximas de unos pocos centímetros. Si
en una estructura de mil toneladas y doscientos metros de largo,
una persona que pese cien kilos se desplaza de un extremo al otro
de la torre, el centro de gravedad del conjunto sufrirá un
desplazamiento de un par de centímetros con respecto a la torre.
Teniendo en cuenta que a determinadas horas se pueden desplazar
varias docenas de personas a la vez, el desplazamiento podría
ser mucho mayor, lo cual sería inaceptable.
La solución está en el desplazamiento del contrapeso. Cuando una persona de cien kilos se desplace de un extremo a otro de la torre, un contrapeso de diez mil kilos deberá desplazarse dos metros en la dirección opuesta y de esa forma el centro de gravedad del conjunto permanecerá estable.
Teóricamente deberíamos ser capaces de trazar un círculo de cinco centímetros de diámetro y conseguir que el centro de gravedad del conjunto formado por la torre, los módulos de los extremos, y la gente del interior permanezca dentro de dicho círculo aunque todo el mundo decidiese al mismo tiempo desplazarse al mismo extremo de la estación.
Lógicamente, mientras mayor sea la masa de toda la estructura menor será el efecto del desplazamiento de la tripulación en su interior, pero en las primeras estaciones que construyamos estos efectos deberán ser tenidos en cuenta.