Las personas somos seres vivos e inteligentes, y tenemos deseos y necesidades que intentamos satisfacer. Y podemos satisfacerlas de varias formas.
Analicemos en primer lugar cuáles y de que tipos son nuestras necesidades.

Necesidades Humanas

Las necesidades humanas se pueden clasificar en varias categorías.

Necesidades de Supervivencia

La primera necesidad que cualquier ser vivo debe satisfacer es la supervivencia, y el objeto de esta necesidad puede ser: El Individuo, la Familia o el Grupo.

Cada especie animal, incluida la especie humana, pone la supervivencia por encima de cualquier otra necesidad, aunque hay especies en las que un individuo, ante la necesidad de elegir entre: Yo, mi Familia o mi Tribu, pueden elegir una u otra opción, según la estrategia que en su especie haya dado mejor resultado.

En la especie humana, la elección suele estar entre el Yo y la Familia. Aunque algunas pocas personas sean capaces de sacrificarse por el Grupo, esta suele ser una opción minoritaria.

Necesidades de Protección

Una persona, para sentirse segura, debe ser capaz de defenderse de las inclemencias del tiempo, de los ataques de otros animales y de personas de la misma o de otras tribus.

En tiempos prehistóricos la humanidad adoptó comportamientos que aumentaran esta protección. Esos comportamientos son comunes a muchas especies animales e incluyen dos estrategias de supervivencia: La formación de Tribus para aumentar la protección contra peligros externos a la tribu (el clima, las fieras y otras tribus), y, para proteger a los miembros de la tribu de los ataques y abusos de otros miembros de la misma tribu, una organización social jerarquizada, en la que los conflictos interpersonales se resuelven mediante un sistema de jerarquías sin llegar a enfrentamientos violentos que lleven a la muerte.

Conforme la sociedad se ha ido haciendo más compleja estos mecanismos se han ido adaptando pero básicamente seguimos siendo primates que nos vemos compelidos a formar parte de un grupo (llámese sociedad, manada o tribu) y, dentro del mismo, intentar ocupar el lugar más alto que podamos dentro de la jerarquía social.

Necesidades de Estima

Las personas también tenemos necesidades de estima. Deseamos ser estimadas e intentamos atraer la estima desde tres fuentes diferentes: La Sociedad, la Familia y el Individuo.
Intentamos ser queridos por nuestra familia, pero también intentamos ser queridos por los demás. En cuanto al amor propio, intentamos ganar nuestro propio respeto, y como a nosotros mismos no podemos engañarnos, eso hace que intentemos ser buenas personas, merecedoras de ese respeto.

Necesidades de Estabilidad

Todas las personas necesitan tener la sensación de que mañana vamos a estar al menos tan bien como hoy, que si hoy tenemos alimento, mañana también lo tendremos.

Esto se traduce en un deseo de conservar nuestros medios de supervivencia, hacer que duren en el tiempo, de forma que dentro de días, meses y años podamos seguir teniendo medios suficientes para sobrevivir.

La especie humana, así como otras muchas especies, recurren al ahorro para conseguir que nuestra supervivencia quede asegurada no solo en el momento actual o para superar el invierno, sino también a lo largo de muchos años.

Necesidades Humanas

Todas las necesidades mencionadas hasta ahora son necesidades que las personas compartimos con otras especies animales. Todas las especies animales tienen necesidades de supervivencia y seguridad. Muchas intentan también ahorrar para el futuro y en muchas especies, especialmente los grandes mamíferos y los primates, la necesidad de afecto es muy acusada.

La evolución nos ha hecho así, y nos sigue cambiando. Hace varios millones de años las especies humanas desarrollaron otras características, otros comportamientos y deseos que nos han separado en gran medida de las demás especies animales.

Las necesidades característicamente humanas son la Curiosidad y la Diversión.

En un grado muy reducido, otros animales tienen estas mismas necesidades, pero en la especie humana es donde más se han desarrollado y convertido en poderosos motivadores de la conducta.

La curiosidad se manifiesta de dos formas diferentes: como una necesidad de saber cosas acerca del mundo que nos rodea, y la necesidad de experimentar, de saber qué pasaría si pusiéramos en práctica determinadas ideas. La primera modalidad ha dado origen a las ciencias puras y a la investigación en muy diversas ramas del conocimiento. La segunda a las ciencias aplicadas y la tecnología.

La diversión incluye todo tipo de actividades lúdicas y el ejercicio de aficiones, entre ellas los juegos y deportes y el cultivo de las artes, actividades todas sin aparente utilidad pero sumamente gratificantes para las personas que ya tienen satisfechas el resto de sus necesidades.

Una persona que alcanza a satisfacer todas sus necesidades podemos considerar que es feliz.

Prioridades de las necesidades

Supervivencia del Yo

Supervivencia de la Familia

Supervivencia del Grupo

Protección contra el Clima.

Protección contra las Fieras.

Protección contra Miembros del Grupo

Protección contra otros Grupos

Estima Social

Estima Familiar

Autoestima

Estabilidad Familiar

Estabilidad Social

Estabilidad de Recursos

Cultura y Arte

Diversión y Esparcimiento

Progreso y Prosperidad

Felicidad

Las personas no son todas iguales, y de entre las distintas necesidades humanas, algunas personas le darán más importancia a unas necesidades que a otras, pero casi todas las personas establecen unas prioridades según las cuales las necesidades más importantes sean la Supervivencia y la Protección. Entre la Estima, la Estabilidad y las necesidades humanas puede haber más diferencias entre unas personas y otras, pero en general el orden será aproximadamente el aquí indicado. Incluso dentro de cada categoría principal, cada una de las subcategorías pueden ser más o menos apreciada por diferentes personas, por lo que las decisiones que se tomen ante una misma situación pueden variar bastante entre unas personas y otras, de ahí que sea imposible predecir el comportamiento de las personas, y aún de la sociedad.

Y la importancia que las personas dan a estas necesidades van cambiando a lo largo de la vida. Un joven tiene unas necesidades, pero al formar una familia sus necesidades se reordenarán, ganando importancia unas y perdiéndola otras, y volverán a hacerlo cuando sus hijos sean adultos, y aún volverán a cambiar cuando llegue a la vejez.
Un joven puede dar mucha más importancia a la supervivencia individual, la estima social y la diversión.
Un padre puede darle más importancia a la estima familiar, a la estabilidad de recursos y al progreso.
Un anciano puede darle más importancia a la autoestima y a la estima familiar que a otras necesidades para otros mucho más importantes. Una teoría que explique el comportamiento humano debe tener en cuenta que las personas son diferentes, no solo entre unas y otras, sino hasta la misma persona de un día al siguiente.

Por último, y antes de cerrar este capítulo, quiero indicar que la última necesidad, la felicidad, no es realmente una necesidad, sino un estado mental de las personas que están satisfechas con su vida.

Una persona que tenga determinadas carencias pero tenga satisfechas otras necesidades puede hacer un balance de su situación y considerarse feliz, mientras que otra persona con gran parte de sus necesidades cubiertas podría considerarse infeliz. Hay muchas personas que tienen dinero, seguridad, familia y no se sienten felices, mientras que otras personas, sin dinero, sin seguridad y con muy pocas necesidades cubiertas se sienten felices.

Las personas que no se sienten felices desean serlo, y normalmente piensan que satisfaciendo determinadas necesidades lo conseguirán.

Puede que sí, puede que no. En mi opinión, el factor más importante para conseguir la felicidad creo que es la autoestima, pero no me atrevería a asegurar que esta sea una regla general que se pueda aplicar a todas las personas.

Necesidades y Deseos

Las personas tratan de satisfacer en primer lugar sus necesidades más prioritarias, que casi siempre suelen ser la supervivencia y la protección, y una vez satisfechas pueden pasar a necesidades menos prioritarias.

Pero dentro de estas necesidades menos prioritarias surgen también los deseos.

Necesitamos una vivienda donde cobijarnos, pero una vez que la tenemos deseamos una vivienda más cómoda, mejor situada, más amplia o más hermosa.

Necesitamos ropas para abrigarnos, y una vez que las tenemos deseamos que sean elegantes y atractivas para poder vestir de formas diferentes según dónde vayamos a ir o a quién vayamos a ver.

Las necesidades son importantes y con más o menos esfuerzo, algunas personas pueden llegar a satisfacerlas.

Pero los deseos..., ¡Ah, los deseos!. Los deseos de las personas no tienen límites.

Todo lo que vemos lo deseamos, todo aquello que imaginamos lo queremos conseguir.

Si dispusiéramos de tiempo y medios suficientes intentaríamos satisfacer el más mínimo deseo que pudiéramos imaginar.

Pero, por desgracia, no disponemos de tiempo ni medios para ello.

El deseo de las personas no tiene límites, pero los recursos son limitados.

La naturaleza impone la dura realidad de que no se pueden satisfacer todos los deseos, sino que tenemos que elegir. Para adquirir unos bienes o satisfacer unos deseos debemos renunciar a otros bienes o deseos.

Y eso nos obliga a seguir una estrategia que, desarrollada durante más de mil millones de años por todos los seres vivos que en la Tierra han existido, es lo que se conoce como Economía.